La historia Ons es realmente interesante. Hoy, sigue siendo la única isla en Galicia que está habitada todo el año sin estar unida a tierra por un puente. Y esto hace que la vida en ella sea muy especial. Aunque cada vez son menos los vecinos que permanecen en la isla, algunas personas que vivieron durante un tiempo en ella nos dejan testimonio de sus vivencias en diferentes libros.
Incluso un escritor ha estado viviendo en la isla para escribir su última novela muy recientemente, sólo durante unas semanas. Y lo curioso es que su testimonio no es muy diferente al de otros que han vivido allí hace medio siglo.
Para empezar, durante el invierno no siempre hay barcos que puedan hacer la ruta a Ons porque el mar es muy bravo en la zona cuando hay temporal. Esto hace que la isla pueda estar aislada durante varias semanas. Los temporales pueden hacer que la luz eléctrica no funcione de forma continua, por lo que puede haber cortes que duren varias horas. Eso ahora, porque hace unas cuantas décadas, solo contaban con luz unas pocas horas al día.
Si hace medio siglo vivían en la isla en torno a cuatrocientas personas y había incluso una escuela unitaria para los niños, hoy solo viven unas pocas decenas y la mayoría son personas de una cierta edad que se resisten a dejar la que ha sido su casa toda la vida. Pero poco a poco, estas personas acaban marchándose por no poder disponer de los servicios médicos necesarios.
En los últimos años, lo que más ha cambiado es la percepción de Ons desde el exterior. De ser vista como una isla un poco remota con un estilo de vida muy precario, ha pasado a ser visto como un destino idílico y tranquilo en el que disfrutar de la naturaleza e incluso de la buena comida de sus locales. Por eso, al llegar el verano Ons se llena de gente que quiere visitar el lugar de moda.
Siendo un espacio protegido, el número de visitantes está limitado, lo que ayuda a que Ons siga conservando esa magia que la hace única y que ha puesto a esta pequeña isla en el mapa de los destinos turísticos de Galicia. Y tú, ¿Conoces ya el nuevo lugar de moda en las Rías Baixas gallegas?