14 octubre, 2026

Turismo en Braga: ¿qué errores cometen los conductores y cómo evitarlos?

Después de Lisboa y Oporto, Braga es la ciudad más turística de Portugal, famosa por su catálogo de iglesias, catedrales y fortalezas de época medieval. Visitarla en coche es un acierto —dada la pertenencia del país vecino al espacio Schengen—, pero también entraña riesgos y dificultades que conviene anticipar, como su moderno sistema de peajes o la búsqueda de aparcamiento libre.

En concreto, el parking en Braga no supone un problema si se reserva con antelación. TelPark, EasyPark, Parkimeter y otras apps facilitan esta operación, así como la búsqueda mediante filtros y otras utilidades. Con el uso de esta tecnología, los viajeros evitarán acudir en vano a los aparcamientos de la Avenida Central, San Lázaro o la Estação Ferroviária de Braga en momentos en que estos carecen de plazas disponibles.

El riesgo de estacionar en tiempo y forma inadecuados, o de saltarse los peajes, es recibir una multa de tráfico. Contrariamente a una opinión generalizada, los conductores españoles deben afrontar esta sanción económica. El impago de peajes en Portugal está tipificado como infracción tributaria, lo que significa que la Autoridade Tributária e Aduaneira (AT) está en su derecho de cursar una reclamación legal en España para «cazar» a los turistas más escurridizos.

Respecto a los peajes de Braga, estos son fuente de problemas para el resto de conductores europeos. Estos dispositivos se clasifican en dos grupos: ‘easytoll’, que implica la clásica detención y abono de las tasas correspondientes en la cabina o máquina del peaje; y ‘tollcard’, que sustituye la parada por una fotografía de la matrícula del vehículo, para el posterior envío del pago electrónico.

Por descontado, los turistas itinerantes deben desplazarse con su documentación en regla, que incluye el pasaporte o DNI, el permiso de circulación, la ITV, un recibo del pago del seguro y la tarjeta sanitaria europea, entre otros requisitos.