14 octubre, 2026

¿Qué tipos de aparcamientos pueden encontrarse en un aeropuerto?

En las terminales aeroportuarias y sus cercanías se ubican cientos de aparcamientos de distinta clase: oficiales, disuasorios y de larga estancia, principalmente. Familiarizarse con ellos —incluyendo sus pros y contras, posibles sobrecostes, etcétera— ayuda a encontrar la mejor plaza en el parking aeropuerto de Santiago de Compostela, Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y otros de gran envergadura.

En España existen alrededor de cincuenta aeropuertos, y sus respectos parkings están formados, mayoritariamente, por aparcamientos oficiales o generales. Son la opción más cómoda y segura para cliente, ya que permanecen accesibles durante todo el día y se benefician de un servicio ininterrumpido de videovigilancia.

Además, las plazas oficiales del aeropuerto dan acceso directo a la terminal de la salida, lo que se traduce en un ahorro de tiempo y molestias. Por ejemplo, el aeropuerto coruñés de Santiago-Rosalía de Castro cuenta con parking en la terminal de pasajeros. Sin embargo, este tipo de estacionamiento posee unas tarifas poco competitivas y está limitado a tres días de estancia.

Por el contrario, el tiempo no supone un problema en los aparcamientos de larga estancia. Se trata de plazas reservadas a vehículos que vayan a permanecer inmovilizados durante semanas o meses, situación habitual durante las vacaciones de verano, Año Nuevo, Semana Santa, etcétera. Como ejemplo de esta modalidad, cabe mencionar el parking de la terminal T4 o « Go Barajas» en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

El estacionamiento disuasorio, o park and ride, compensa su situación periférica y distante del aeropuerto con un precio más competitivo. Suelen disponer de un servicio de transporte rápido o lanzadera para facilitar el traslado de los pasajeros. Este concepto se remonta a los años sesenta, siendo el Aeropuerto de Londres-Gatwick uno de los primeros en utilizarlo.

En sentido estricto, el servicio de aparcacoches o parking valet no es un estacionamiento, si bien merece la pena estudiarlo como una alternativa a los anteriores.