24 febrero, 2024

¿Cuáles es la historia detrás de la marca Longuines?

Tradición, rendimiento y elegancia son las características identificativas de Longines. Esta marca relojera fue fundada por el suizo Auguste Agassiz, si bien fue Ernest Francillon, sobrino de este, quien le otorgó en 1867 su nombre y logotipo actuales. Entre esta fecha y 1832, Longuines —que significa ‘prados extensos’— comercializaba sus productos bajo la denominación de Raiguel Jeune. La exitosa trayectoria de este fabricante ayuda a entender el éxito actual de los Relojes Longuines Vigo, Madrid, Valencia y otros puntos de la geografía española.

 

El mismo año del cambio de denominación se lanzó al mercado el reloj L20A, considerando una evolución clave en la industria relojera de su tempo, por incorporar una cuerda manual por corona en lugar de la cuerda por llave que se venía utilizando. Por esta proeza, Ernest Francillon fue premiado con motivo de la Exhibición Universal de París, catapultando su fama a nivel internacional.

 

Otro de los grandes avances del sector se produjo en 1878, con la llegada a las tiendas del Calibre 20H, el primer movimiento cronógrafo capaz de realizar cronometrajes precisos, incorporando además un escape de áncora y otras prestaciones novedosas. Tal fue su éxito que, durante la Exposición Universal de París celebrada en el año de su lanzamiento, Francillon volvió a ser galardonado.

 

En Longuines comprendieron que su camino como marca debían seguir la innovación, y en 1881 diseñaron el modelo Crono monopulsador, llamado a convertirse en un estándar de la época en el mundo de la hípica. Pocos años después pasaría a ser el cronógrafo más usado por los jueces deportivos de Nueva York y otras metrópolis del mundo.

 

La floreciente aviación civil no tardaría en acaparar la atención de Longuines. De hecho, una de sus creaciones acompañó a Charles Lindbergh en su famoso vuelo transatlántico de Nueva York a París: el Hour Angle Watch.