25 octubre, 2021

Beneficios de verduras congeladas

La espinaca, Spinacia oleracea L., pertenece a la familia Chenopodiaceae, junto con otras verduras de hoja como la acelga. La espinaca prospera especialmente en primavera y otoño, pero se puede cosechar durante todo el año.

 

Las variedades tienen ciclos cortos, medios y largos, cuya duración entre la siembra y la recolección puede ser de 50 a 130 días. La espinaca congelada se cultiva en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón y Navarra.

 

La parte utilizable de la planta son las hojas si aún no ha florecido. Estas verduras pueden perder más del 75% de sus propiedades si no se consumen poco después de la cosecha. Por este motivo, la congelación es la forma óptima de conservar sus propiedades naturales.

 

Te recomendamos El Mar como Proveedor de espinacas congeladas para hosteleria, la calidad es máxima y te garantiza una calidad extra para sus y tus clientes. 

 

Propiedades y beneficios para la salud

 

La espinaca se compone principalmente de agua y es baja en carbohidratos y grasas. Es una de las verduras ricas en proteínas y fibra.

 

Una vez más, es una de las verduras más ricas en betacaroteno, provitamina A, que previene enfermedades oculares, estimula el sistema inmunológico y tiene propiedades anticancerígenas.

 

El ácido fólico o la vitamina B9 hacen de este un alimento muy recomendable para su consumo durante el embarazo o la lactancia. El ácido fólico es beneficioso para la formación de tejidos y el sistema nervioso. La vitamina K en estos vegetales se ha relacionado con una coagulación sanguínea adecuada y un mejor metabolismo óseo.

 

Los beneficios para la salud incluyen la reducción de las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades degenerativas y el cáncer. Previene la aterosclerosis y, gracias a su alto contenido en potasio, es apto para pacientes hipertensos, lo que también favorece la excreción del exceso de líquido.