16 septiembre, 2021

¿Y si lo hacemos nosotros? 

Desde hace unos meses tenemos un drama en casa: nuestra pizzería de referencia ha cerrado y ya no sabemos dónde pedir las pizzas. Somos muy aficionados a la comida italiana, en particular a las pizzas, pero no nos sirve cualquier cosa: nos consideramos unos gourmets en este tipo de gastronomía. 

Hemos viajado varias veces a Italia y tanto los padres como los hijos somos expertos en pizzas. Pero ojo, aunque Italia sea la patria indiscutible de la pizza, no en todos los restaurantes de Italia se come buena pizza. Especialmente en las zonas más turísticas podemos encontrar sitios verdaderamente lamentables. Y, al contrario, fuera de Italia te encuentras con verdaderas maravillas.

Era lo que pasaba con esta pizzería cerca de casa que hacían auténticas obras maestras. Pero nada dura para siempre, sobre todo si hablamos de restaurantes y el tiempo que nos ha tocado vivir. Y aunque hemos probado otras pizzerías, nada se acerca a ese restaurante tristemente cerrado. Así que hemos pensado empezar a hacerlas nosotros mismos. ¿Una locura? No solo necesitas buenos ingredientes, como queso en barra de mozzarella o saber hacer la masa, sino que precisamos un horno especial para pizzas, a falta de un horno de leña. 

Pero hay algo que nos animaba a ponernos nosotros mismos con el tema: no solo son años de experiencia consumiendo pizzas, sino que siempre hemos mostrado mucho interés en cómo se fabrican: a teoría no nos ganada nadie, así que nos pusimos manos a la obra. Lo primero fue comprar un horno específico para pizzas. Y después llegaban los ingredientes.

Lo más importante es la mozzarella y la base de la pizza. Por internet, hoy en día se pueden encontrar ingredientes de primer nivel. Nosotros probamos un queso en barra de mozzarella que tenía muy buenas recomendaciones y acertamos. Y luego está el tema de hacer la masa que mi mujer había aprendido en un curso de cocina. ¿Y el resultado? Bueno, tenemos que seguir trabajando en ello, pero desde luego está por encima de la media. Tantos años de experiencia pizzera tenían que servir para algo.