El desarrollo de software online es una pieza fundamental del ecosistema digital y sus utilidades van más allá de las pantallas. Prácticamente, todo en la sociedad funciona gracias a un software: apps móviles, navegadores GPS, parquímetros, programas de gestión de accesos, de automatización de tareas, etcétera. Este «conjunto de programas, instrucciones y reglas informáticas», citando el DRAE, puede clasificarse en cuatro tipos dependiendo de su propósito, destinatario o usuario final.
En primer lugar, los software de aplicación están orientados al usuario de a pie y contienen funciones y herramientas accesibles a sus conocimientos ofimáticos. Son utilizados en ámbitos académicos, laborales, de ocio, etcétera. Son buenos ejemplos las bases de datos, aplicaciones de mensajería, editores de texto, navegadores o suites de edición de imagen y vídeo, entre otros.
Los software de programación, por el contrario, se diseñan para el público desarrollador, es decir, usuarios avanzados que pueden escribir y depurar código en su día a día. En esta categoría se enmarcan compiladores como GCC, Clang o Microsoft Visual C++ y editores de texto como Visual Studio Code o Atom. Sin estas herramientas, el desarrollo de aplicaciones y sistemas operativos se verían comprometido.
Un tercer grupo lo integran los softwares de sistema, así denominados porque su objetivo es facilitar la gestión y la optimización de recursos del hardware o los componentes físicos de ordenadores, teléfonos móviles, enrutadores, impresoras, electrodomésticos y otros equipos.
Pero los softwares también pueden ser maliciosos o malwares y estar diseñados, no para facilitar la usabilidad o potenciar el rendimiento de un sistema, sino para sabotearlo, corromper sus archivos, espiar las acciones de sus clientes y otras actividades delictivas.
Una clasificación alternativa del universo de programas informáticos que nos rodean, contempla la propiedad del código y la libertad para usarlo, modificarlo, etcétera. Los softwares libres o de código abierto es gratuito en general y puede ser utilizado por todos, a diferencia del programa de código cerrado.