30 enero, 2023

Un problema social 

Nos encontramos en una época singular si hablamos de salud mental. Hemos pasado de tratarlo casi como un tema tabú a hablarse abiertamente de ello, incluso personas famosas o deportistas que admiten haber pasado serios problemas de salud mental. Y todo ello supone para mí recordar cuando yo también sufrí uno de estos problemas, cuando no era tan sencillo admitirlo. De hecho, intentamos llevarlo de forma bastante discreta porque creía que era lo mejor para mí.

No obstante, no esperé demasiado para buscar tratamiento de ansiedad en Vigo, buscando un profesional para que me diera su valoración. A pesar de tener poco más de 20 años, ya me di cuenta de que mi situación era seria y no había que dejarlo para mañana porque el problema podía hacerse mucho más grande.

Tras las primeras sesiones oí hablar por primera vez del trastorno de ansiedad social, un tipo de trastorno que afecta a las personas cuando participan de determinados actos sociales. En algunos casos, tal y como leí, puede darse cuando hablas en público o cuando conoces gente nueva. Pero, en algunos casos, cuando el trastorno de ansiedad es más severo, repercute en el individuo en muchas situaciones. Yo, por suerte, solo sentía ansiedad en determinadas situaciones muy concretas, pero ello me estaba perjudicando a mi vida ordinaria.

Sobre todo, el problema estaba en el trabajo. Tal y como expliqué al profesional de tratamiento de ansiedad en Vigo que me trató, mi dificultad llegaba especialmente cuando iba a trabajar. No llevaba mucho tiempo allí, era una empresa importante, y sé que la presión me afectó, hasta el punto de que me llevaba los problemas a casa y estaba cada vez más ansiosa. 

Llevé a cabo una terapia cognitivo conductual, un tipo de tratamiento alternativo que no incluye fármacos que era algo que quería evitar a toda costa. Sé por experiencias de otras personas que si empiezas con los antidepresivos tan pronto luego puede ser un problema a largo plazo. Y para mí, con la terapia fue suficiente. “Por suerte”, además, dejé aquel trabajo y no volví a sentir esa sensación en mis trabajos posteriores, aunque siempre tengo que estar atenta, por si acaso se repite la situación.