30 septiembre, 2020

De este verano no pasa 

No sabéis el calor que puede llegar a hacer en el salón y la cocina de nuestra casa. Jamás en la vida me he achicharrado de esta manera. Y sí que tenemos aire acondicionado, pero tenerlo tanto tiempo encendido gasta mucho y además ya ha empezado a fallar. Como no queremos comprar otro por el coste que tiene, al menos no de momento, hemos buscado otras opciones para evitar morirnos de asfixia este verano. La solución parcial puede estar en los estores.

Nosotros llevamos ya un par de veranos optando por bajar las persianas cuando llega el calor. Evita algo la entrada de calor, pero tampoco es la solución porque nos quedamos a oscuras. A veces puede tener su gracia, pero pasar varios meses así acaba deprimiendo: todo el tiempo sin ver la calle por culpa del bendito sol. Las cortinas clásicas tampoco solucionan nada, así que hemos mirado otras soluciones.

Revisé varias webs de venta estores online para tratar de hacerme una idea general de lo que hay disponible. Y la verdad es que yo tenía gran desconocimiento sobre el tema. Para mí un estor no era más que ese trozo pesado de tela como el que ponen en los hoteles, sobre todo fuera de España donde a menudo no conocen el maravilloso mundo de las persianas. Pero existen muchos tipos de estores, entre ellos los estores solares, específicamente diseñados para mi situación.

Se trata de un tipo de estor que cumple diferentes funciones. Para empezar, reduce al máximo la transmisión de rayos ultravioleta que son los causantes, entre otras cosas, de la decoloración de muchos tejidos. De esta forma, además, evitan de forma efectiva, o eso es lo que prometen, la entrada de calor, pero sin ser estores opacos: al contrario, mantienen la transparencia de forma que se sigue viendo a través del cristal. Dicho así suena a milagro, ¿no?

A mí me han convencido y los he encargado en la web de venta estores online. Pese a que no son unos estores baratos en comparación con otros que he visto más clásicos creo que merece la pena probar y comprobar si realmente son milagrosos. Mi factura de electricidad y mi cuerpo achicharrado lo agradecerá.