18 agosto, 2022

Cómo favorecer la intimidad de tus clientes en la terraza

Aunque una terraza esté en plena calle, los clientes tienen que sentir que están en un espacio recogido y agradable. Por eso es muy importante favorecer la intimidad en la misma, manteniendo las vistas y la sensación de aire libre.

El primer paso para conseguirlo es contar con un bonito panel separador terraza que delimite el área que tienen que ocupar las sillas y mesas del establecimiento. Estos paneles tienen bastante peso y contribuyen a definir claramente el lugar de una terraza sin molestar ni invadir el espacio de la siguiente.

Con nuestro terreno marcado, llega el momento de decorarlo de manera que ayude a mantener la intimidad. Siempre que sea posible techar la terraza, esto será de gran ayuda ya que se podrá usar tanto en verano como en invierno y no importará si llueve. Además, evitaremos tener que usar parasoles que ocupan muchísimo espacio y que a veces molestan. El techado puede ser en madera o puede ser mediante un gran toldo que la cubra por completo pero sin impedir que la luz entre.

Las celosías son elementos claves para crear diferentes áreas en una gran terraza. No solo ayudan a crear distintos espacios, sino que marcan las zonas de paso tanto para clientes como para personal. Deben de tener una altura que no impidan ver al resto de la gente cuando se está sentado, pero sí que proporcionen cierta intimidad en la mesa. Estas celosías pueden tener plantas artificiales de calidad o estar situadas junto a jardineras de plantas naturales para dar una mayor calidez al espacio, así como más intimidad.

Esta creación de espacios es importante cuando se sirven comidas y cenas en la terraza, ya que de esta manera los comensales no se sienten tan observados por los viandantes y tienen una mayor sensación de intimidad mientras disfrutan de su comida al aire libre. Además, no se interfieren los distintos grupos que se puedan formar, lo que favorece que todo el mundo se sienta cómodo. Se puede crear así un espacio de mesas grandes para familias y grupos y otro espacio con mesas para dos o cuatro personas para cenas románticas o más tranquilas.

Una música suave de fondo, que no impida hablar, ayudará a tapar el ruido del tráfico y de las otras mesas, contribuyendo también a esa sensación de intimidad y de confort que hacen que los clientes prefieran unas terrazas antes que otras.